12 de enero de 2012

Preguntas


Si el individuo para el Todo es una parte, para las partes que lo constituyen a él mismo es un todo. Sin embargo, siendo manifestación ilusoria del Todo, nunca podrá conocerse a sí mismo: cualquier conciencia de sí mismo será sólo conciencia de una o algunas de sus también ilusorias partes. En tanto que parte, la totalidad le será inalcanzable, irrealizable. Cada parte será considerada como pregunta, dándosele calidad de respuesta únicamente al Todo. Respuesta imposible, porque el Todo es impensable. Queda nada más un Mundo constituido sólo de preguntas donde el único progreso espiritual es la formulación de preguntas cada vez más profundas. Pero mientras más profunda es la pregunta, menos posibilidad de respuesta tiene. Las preguntas superficiales obtienen fragmentos de respuesta. 
Mientras más superficial sea la pregunta, más ilusión de respuesta obtiene. La pregunta perfecta, imposible de imaginar, sería aquella que no dejaría la más mínima posibilidad de respuesta: estaríamos entonces ante una pregunta que sería el Todo mismo. Lo que nos permite afirmar que el Todo es una pregunta sin respuesta. Y que nosotros, el Mundo, somos respuestas ilusorias.

Preguntaremos tanto que, creyéndonos sabios, terminaremos aceptando esas interrogaciones como respuestas.

9 de enero de 2012

Drogando la prohibición


“La razón para tomar drogas es para conocerte a ti mismo. Hay que tomarlas queriéndose a sí mismo, respetándose y, por su puesto, respetando a los demás”.

¿Cree que las drogas ilegales, tal como se usan, cumplen una función cultural significativa?
Para la juventud son el auténtico rito de pasaje, la ceremonia de maduración, social e individual. Las drogas se toman por razones lúdicas, recreativas o de conocimiento, digamos de introspección. Tomamos drogas para poder controlarnos mejor, para ser capaces de trabajar mejor, para ser capaces de entendernos y entender a los demás, para disfrutar.

¿Eso le da algo de valor a la cultura o es simple decadencia? 
Decadencia hay en el actual sistema y en el dogmatismo, porque reducen la realidad, porque nos dan un mundo abreviado como si fuese un mundo real. En el mundo de las drogas no hay decadencia. Lo que pasa es que entre los usuarios de drogas, como entre los usuarios de autos, o de juegos de azar, hay un sector que es adictivo por naturaleza. La técnica es neutra. Todo lo que el ingenio humano ha descubierto es neutro en sí mismo. Somos nosotros los que, dependiendo de la persona y la ocasión, sacamos a las cosas de su neutralidad y las hacemos buenas o malas.

¿Qué de bueno tiene el consumo de drogas por parte de los jóvenes?
Profundizar en la regla del conocerte a ti mismo, que sigue el principio socrático, el principio de la ética. Es el rito de maduración de las sociedades occidentales avanzadas a principios del siglo XXI. En la práctica se ve si el ser tiene –como diría Freud– un ello (es decir, un inconsciente) sano y capaz de disfrutar. Las drogas brindan a la condición humana más control, más capacidad de enfrentarse a los desafíos de la vida. Cuando llega la prohibición, también llega la coartada victimista que permite a las personas decir esa gran falsedad: “Ay, yo no quería pero sin darme cuenta me hice adicto, un esclavo y ahora me permito robar a mis conciudadanos y no cumplir mi palabra”.

¿Cree que todas las drogas deberían ser legales?
¡Pues claro! Es que eso es obvio. Hay que drogar la prohibición. Legalizar las drogas me suena tan disparatado como legalizar el gusto por la pintura, el pasear o el leer. No se puede legalizar una actividad humana que es un derecho civil inmemorial. Hemos hecho un experimento con la prohibición, y el experimento falló. La gente se ha dado cuenta de que las leyes no están para protegernos de nosotros mismos, sino para protegernos de los demás. Por lo tanto una ley como la prohibición de las drogas es pura corrupción del derecho.

¿Y qué del argumento según el cual la droga nos hace irresponsables y peligrosos para los demás ciudadanos?
Es una profecía auto-cumplida del inquisidor farmacológico. A partir de la prohibición se crean unas personas que viven de esa coartada. Ahora las drogas te dan coartada para no hacer nada en lo absoluto, para ser una basura con tu familia, con tus amigos y con los demás. Y  quien te ha dado los argumentos y las bases para comportarte así ha sido el que ha prohibido las drogas y les puso la consigna de engendros demoníacos.

Hay sustancias como la heroína que una vez que uno las toma está dispuesto a hacer cosas que sin ellas no haría por la mera necesidad de conseguirlas...
Eso no es cierto. La heroína es mucho menos adictiva que el tabaco o que el café. 100 o 200 veces menos adictiva. Yo, por ejemplo, tomo heroína desde hace 35 años, pero nunca tomo por más de un par de días seguidos La heroína es una sustancia de un efecto sutil que no se nota mucho, hay que tener muy agudizados los sentidos para darte cuenta en qué te influye.

¿Cree que estén a punto de caerse las barreras y de que haya libertad total con respecto a estas sustancias?
Lo que pasa es que este tipo de cruzada nuca se resuelve con un decreto que diga: “señores, nos equivocamos, había derecho a pensar libremente”. El Vaticano y las iglesias todavía no han dicho “hemos matado 300,000 personas en la hoguera por practicar la magia”, Y claro, los principales traficantes de drogas en el mundo son personas ligadas a la policía y a los gobiernos.

¿Alguna vez ha tenido problemas de adicción o dependencia?
Soy adicto al tabaco. Lo que pasa es que lo soy porque quiero, porque no me parece que la vida valga la pena sin mis cigarros. Sigo creyendo que es un absurdo hablar de una libertad separada de responsabilidad. Las libertades que tomamos son responsabilidades que asumimos.

Parece bastante irónico que sea la menos emocionante la única que le haya causado adicción.
Cuando estás falto de energía pegas muchas haladas y muy fuertes, e inmediatamente suben tu tono energético. Cuando necesitas tranquilidad, das haladas espaciadas y no profundas y te tranquilizan. Es la única droga que tiene doble efecto y además estimula la inteligencia. El tabaco es la única droga sagrada desde Alaska hasta la Patagonia.

¿Una droga tan masivamente utilizada como la marihuana, ha afectado negativamente la cultura? 
Es curioso, porque ahora se han descubierto sus numerosas utilidades médicas y terapéuticas. Tiene, incluso, todo tipo de principios nutritivos. No tiene efectos negativos, yo creo que cierto tipo de personalidad, la que se teme a sí misma, no debería tomar marihuana y sufrir sus efectos porque lo desnudaría, rompería su caparazón. Así que todas las personas que vivan disfraz no deberían tomarla.

¿Qué opina de drogas "peligrosas" como el crack?
No hay que tener un respeto por el conocimiento científico. Por ejemplo, el crack no es más tóxico que la cocaína. Lo que pasa es que ¿quién toma crack? Los negros más jorobados de Estados Unidos. Lo toman los adolescentes con menos perspectivas profesionales. Las drogas más peligrosas del mundo, las que pueden volverte realmente loco, son vendidas en las farmacias, por ejemplo los neurolépticos.
  
¿Qué droga que no haya probado le gustaría probar?
Ninguna, todas las que me han llamado la atención las he probado. 

¿Ha sentido que las drogas alteren la química del cuerpo, y que esa alteración sea negativa?
No. Si te metes a una orden religiosa y haces voto de pobreza, obediencia y castidad tienes una alteración química mucho más potente que tomándote una mezcla de heroína y cocaína. Nosotros somos una bolsa química. 

¿Cree que todos deberíamos tener libre acceso a todo?
A la larga sí. Cada droga debería tener su sitio de venta. A mi modo de ver, se van a vender en puntos diferentes: La de paz y energía –heroína y cocaína- y las hiper peligrosas –Belladona, Datura- en la farmacia. Las de viaje, que las tengan en los departamentos de antropología, ciencias y artes de la universidades porque ayudan a la capacidad creativa. Las básicas, o sea las de más uso, como la marihuana, pertenece a supermercados.





5 de enero de 2012

Zen


Nada de pensamiento, nada de reflexión, nada de análisis,
nada de cultivarse, nada de intención:
deja que se resuelva solo.
(El Camino Del Zen, de Alan W. Watts) 

Los gansos salvajes no se proponen reflejarse en el agua,
el agua no piensa recibir su imagen
(Zenrin Kushu)

Comemos, evacuamos, nos acostamos y nos levantamos;
este es nuestro mundo.
Todo lo que tenemos que hacer después es morir. 
(Zenrin Kushu. El Camino Del Zen)
 
Recuerdo la época en que no comprendía
cada vez que oía la flauta mi corazón se afligía.
Ahora no tengo sueños vanos en mi almohada,
me limito a dejar que el flautista ejecute el son que le plazca.
(Alan W. Watts)

¿A qué debo
comparar el mundo?
La luna, reflejada
en las gotas del rocío,
Sacudidas del pico de una garza.
(Dogen)

No puedes conseguirlo poniéndote a pensar;
no puedes buscarlo sin ponerte a pensar.
(Zenrin Kushu. Alan W. Watts)

2 de enero de 2012

Definición


Para un individuo, el hecho de tener cada vez más Conciencia significa, siempre y en todo momento, tener cada vez más libertad.
 
Cuanto más consciente se es, mejor se acepta el no tener que definirse con estrechez de miras. Uno tiende a unirse con la totalidad del mundo, dejando de identificarse estrictamente con un clan (cultural, social, familiar, politico, religioso, profesional, etc.) .

Toda autodefinición es, en realidad, un caso de sufrimiento, porque dicha identificación nos enferma: si yo soy estrictamente «chileno» (norteamericano, francés, británico, o lo que sea) eso significa que yo no soy nada de todo el resto. Si yo me veo exclusivamente como «hombre» o «mujer», eso será una causa de sufrimiento porque le estoy dando la espalda a todo lo que hay en mí más allá de mi propio género. Toda definición nos hace entrar en serio conflicto con las demás posibilidades. En realidad, es posible reconocer de dónde viene uno sin identificarse con esa definición.

Por lo que respecta a la noción de nivel de Conciencia, ésta, a su vez, nos reenvía a una concepción evolutiva del ser humano: en efecto, y potencialmente, todos estamos en permanente evolución hasta el momento mismo de nuestra muerte. Es por lo tanto lógico deducir que, a partir de dicha circunstancia, el espíritu puede evolucionar hasta un punto supremo en el que, tras abandonar la vida física en plena lucidez y alegría de vivir, nuestra Conciencia individual se fusiona con la del universo.

Un bajo nivel de conciencia se manifiesta por una insatisfacción constante. Sea porque la persona pierde toda la alegría de vivir o porque lo que hace es compensar su insatisfacción profunda a través de adquisiciones ilusorias (acumulación de bienes materiales o inmateriales, de éxitos o de objetos, etc.). Pero sin desarrollo de la Conciencia, no hay satisfacción auténtica.

Conciencia.-